viernes, 26 de marzo de 2010

Leonor Dinamarca

III

La poesía...
Tanto me han hablado de metáforas
en estos días...
Tanto me han hablado de rimas, de décimas,
de figuras literarias.
La poesía...
La poesía no sirve.
La poesía no dice.
La poesía no llega a tus oídos,
ni a tu entendimiento,
ni a tus ganas.
La poesía duerme en un libro que nadie abre. Añejándose.
Perdiéndose en la tinta.
La poesía no es capaz de vivir por sí misma.
Ser poeta es la máxima pérdida de tiempo.
Es la forma más ridícula de enfrentarse al otro.
Hacer poesía cansa.
Agobia.
Maltrata el alma.
Seca el cerebro…
Ser poeta no es ninguna maravilla.
Ser poeta es un estigma
innecesario en estos tiempos.
De qué me sirve el poder de la palabra
si me rodeo de sordos.
De qué me sirve la rima... si no bailas.
De qué me sirve una buena metáfora...
Si no provoca un beso.
De qué me sirve un retruécano,
un hipérbaton
si tú estás igual de lejos.
La poesía nunca te traerá a mis manos.
No te hará sentir piedad, ni amor, ni miedo...
Porque es mía...
Y nada vale.
No tiene el peso de la voz
de una poeta consagrada;
pero está escrita con sangre.
No tiene la exquisita forma
de una métrica perfecta;
pero es mi voz perdida.
La poesía...
La poesía me da risa y me da náuseas.
La poesía... no sirve para nada.

Leonor Dinamarca

jueves, 25 de marzo de 2010


Pluma, Miradas Confusas, Papel


... me baño de sudores extremos,

mientras deseo tu tibio cuerpo,

extirpo de mis piernas tus besos,

lucro tu conciencia con mi esencia,

vagas perdido hacia mis lujuriosos senos,

extasiado invicto recorres mi cuerpo,

desquiciado de locura estrangulas mi cintura,

demuestro locura ante tus miradas confusas.



Belén Olate Avila




sábado, 20 de marzo de 2010

Jorge Luis Borges



EL GOLEM




Si (como afirma el griego en el Cratilo)

el nombre es arquetipo de la cosa
en las letras de 'rosa' está la rosa
y todo el Nilo en la palabra 'Nilo'.

Y, hecho de consonantes y vocales,
habrá un terrible Nombre, que la esencia
cifre de Dios y que la Omnipotencia
guarde en letras y sílabas cabales.

Adán y las estrellas lo supieron
en el Jardín. La herrumbre del pecado
(dicen los cabalistas) lo ha borrado
y las generaciones lo perdieron.

Los artificios y el candor del hombre
no tienen fin. Sabemos que hubo un día
en que el pueblo de Dios buscaba el Nombre
en las vigilias de la judería.

No a la manera de otras que una vaga
sombra insinúan en la vaga historia,
aún está verde y viva la memoria
de Judá León, que era rabino en Praga.

Sediento de saber lo que Dios sabe,
Judá León se dió a permutaciones
de letras y a complejas variaciones
y al fin pronunció el Nombre que es la Clave,

la Puerta, el Eco, el Huésped y el Palacio,
sobre un muñeco que con torpes manos
labró, para enseñarle los arcanos
de las Letras, del Tiempo y del Espacio.

El simulacro alzó los soñolientos
párpados y vio formas y colores
que no entendió, perdidos en rumores
y ensayó temerosos movimientos.

Gradualmente se vio (como nosotros)
aprisionado en esta red sonora
de Antes, Después, Ayer, Mientras, Ahora,
Derecha, Izquierda, Yo, Tú, Aquellos, Otros.

(El cabalista que ofició de numen
a la vasta criatura apodó Golem;
estas verdades las refiere Scholem
en un docto lugar de su volumen.)

El rabí le explicaba el universo
"esto es mi pie; esto el tuyo, esto la soga."
y logró, al cabo de años, que el perverso
barriera bien o mal la sinagoga.

Tal vez hubo un error en la grafía
o en la articulación del Sacro Nombre;
a pesar de tan alta hechicería,
no aprendió a hablar el aprendiz de hombre.

Sus ojos, menos de hombre que de perro
y harto menos de perro que de cosa,
seguían al rabí por la dudosa
penumbra de las piezas del encierro.

Algo anormal y tosco hubo en el Golem,
ya que a su paso el gato del rabino
se escondía. (Ese gato no está en Scholem
pero, a través del tiempo, lo adivino.)

Elevando a su Dios manos filiales,
las devociones de su Dios copiaba
o, estúpido y sonriente, se ahuecaba
en cóncavas zalemas orientales.

El rabí lo miraba con ternura
y con algún horror. '¿Cómo' (se dijo)
'pude engendrar este penoso hijo
y la inacción dejé, que es la cordura?'

'¿Por qué di en agregar a la infinita
serie un símbolo más? ¿Por qué a la vana
madeja que en lo eterno se devana,
di otra causa, otro efecto y otra cuita?'

En la hora de angustia y de luz vaga,
en su Golem los ojos detenía.
¿Quién nos dirá las cosas que sentía
Dios, al mirar a su rabino en Praga?


domingo, 7 de febrero de 2010

MUJERES DEL MUNDO UNÍOS

Gracias Teresa... Siempre es bueno destacar las grandes mujeres que tiene Chile.


Arriba mujeres del mundo
La buena niña
Y la buena para el leseo
Las hermanitas de los pobres y amiguitas de los ricos
La galla chora y la mosca muerta
La galla hueca y el medio pollo
La cabra lesa y la cabra chica metida a grande
Canchera la cabra
Y la que volvió al redil
La que se echa una canita al aire
La que cayó en cana o al litro
Y la caída del catre
Las penelopes
Matas haris y juanas de arco
La que tiene las hechas y las sospechas
La que se mete a monja
O en camisas de once varas.
La mina loca la mina rica
Pedazo de mina
La que no tenga perro que le ladre
Y la que "tenga un bacán que la acamale"
Arriba las mujeres del mundo
La comadre que saca los choros del canasto
Los pies del plato
Y las castañas con la mano del gato
Las damas de blanco azul y rojo
Las de morado
Las damas juanas y damiselas
Todas las damas y las nunca tanto
La liviana de cascos
Y la pesada de sangre
La tonta que se pasó de viva y la tonta morales
La que se hace la tonta si le conviene
La que no sabe nada de nada
Y esa que se las sabe por libro
La madre del año arriba,
Madre hay una sola
Y las que se salieron de madre
Arriba mujeres del mundo:
La cabra que canta pidiendo limosna
La que como le cantan baila
Y la que no canto ni en la parrilla
Arriba todas las que tengan
Vela en este entierro
La que pasa la lista
Y la que se pasa de lista
La aparecida y la desaparecida
La que se ríe en la fila
Y la que ríe último ríe mejor:
La natasha la eliana la pía
La paz la anamaría la lila
La angelina y la cristina
La que anda revolviendo el gallinero
La que pasa pellejerías
Y la que no arriesga el pellejo
La dejada por el tren
O por la mano de Dios.
Que se alcen las mujeres con valor
las pierdeteuna
y las que se las ha perdido todas
la percanta que se pasa para la punta
y esa que apuntan con los fusiles.
Teresa Calderón