Me soñé conversando con
Mientras jugábamos me pregunto: ¿Lo Quieres? En ese momento me ofreció tu amor, encantada y extasiada por tus virtudes acepte la oferta, pero ignore las condiciones, tanto me llamaba tu cuerpo, tanto me pedían tus ojos que acepte sin dudas; me encerré en un cofre esperando llegar a ti como el mayor tesoro de luz, tesoro oculto, tentativo, mágico... el que uno busca con desenfreno y con esa ambición difícil de controlar…
Me enclaustre esperando que algún día me rescataras del encierro, me mirarías a los ojos y me llenarías de besos. Durante mucho tiempo espere que te dieras cuenta que existía, que los dioses me guardaban para ti, pero nada… danzaba con el canto de las hadas, que al ver mi soledad susurraban bellas melodías de amor, dándole alguna esperanzas a mi vida. Le contaba mis penas a
Un día (recuerdo) llego un ser que nunca intentó abrir mi guarida… solo recitaba necios versos de ilusión y de autoridad, me envolvía en suplicas de pasión, pero jamás intento sacarme de este encierro; cuando ya estaba harta de esperar a mi dueño, me puse a dormir…no sabia de nada… las lunas intentaban despertarme con sabiduría y maternidad… pero solo escuche a
Desperté y te sentí curioso… intentabas ver que había dentro del regalo de los dioses… lograste abrir el cofre y me encontraste muda, sola, cegada en la traición y el desamor.
Me hablaste y mi mente comenzó a cambiar...tus manos envolvían mi cintura, tus ojos detallaban cada centímetro de mí, tu sonrisa me extasiaba de felicidad y tu voz me llenaba de tranquilidad…fue hay cuando descubrí que eras el secuestrador de mi alma, la droga de mi cuerpo, el tabú de mi espíritu.
Al sentir tanta excitación me desmaye entre tus palabras y tu sonrisa, entre tu valor y tu fuerza, entre tu belleza y tu hombría… y volví a caer en la total desolación, en mundos llenos de sensaciones, en un profundo sueño de ilusiones y fantasía…
Sigo soñando y vuelve a ser Luna Nueva… solo te pido que me despiertes si es tu beso el que se transformara en mi sanación, el que usaras como mi salvación… si no es así… no me despiertes jamás… ignora mi corazón, mi dolor, mi pasión, mi alegría… pero no me despiertes de este hermoso sueño, no tortures mi mente con tu perfecta pasión.
Belén Olate Avila

